Casas prefabricadas: algo de historia

Los antecedentes indican que este tipo de construcción comenzó a desarrollarse entre 1810 y 1860, cuando en los Estados Unidos se inició la expansión hacia el oeste y la población emigró hacia la costa del Océano Pacífico.

Durante esos años, la población aumentó más de diez veces. Para dar respuesta a la creciente demanda de viviendas, comenzaron a utilizarse los materiales disponibles en la zona (principalmente madera) y métodos de construcción más prácticos, rápidos y productivos, impulsados por los avances de la Revolución Industrial.

En 1871, el gran incendio de la ciudad de Chicago generó una gran y urgente demanda de viviendas.

En ese contexto surgió la versión de casa prefabricada conocida como Balloon Framing.

El nombre proviene de balloon, que significa “globo”, y frame, que significa “bastidor” o “marco”; es decir, un bastidor liviano.

El término framing hace referencia al sistema constructivo que utiliza estos bastidores o estructuras.

La utilización del framing en edificios comerciales era mucho más antigua. Sin embargo, en viviendas comenzó a difundirse recién después de la Segunda Guerra Mundial.

En países como Estados Unidos, Japón o China, con climas más rigurosos, la tradición constructiva siempre utilizó materiales livianos como la madera, sin que esto implicara perder calidad o categoría en las construcciones.

¿Y en Argentina?

Nuestra tradición constructiva, heredada de los colonizadores, se basó principalmente en el uso de piedra, adobe y cerámica.

Sin embargo, en la década del 60 comenzaron a implementarse estos sistemas, principalmente destinados a sectores de la población de muy bajos recursos.

En ese contexto, el sistema no siempre fue aplicado con los estándares adecuados, lo que terminó generando cierta desconfianza hacia el concepto de “casa prefabricada”.

Hoy, la globalización y los cambios en los estilos de vida a nivel mundial han permitido que en Argentina se conozcan y valoren cada vez más los sistemas de construcción en seco y livianos, reconociendo su eficiencia.

Al mismo tiempo, el mercado debió mejorar sus propuestas para responder a las nuevas exigencias de los consumidores.

La casa prefabricada se ha convertido así en una excelente solución habitacional para múltiples necesidades.